¿Quién no ha usado música para aprenderse ese tema escolar tan complicado?,¿Para concentrarse?, ¿Para conquistar al amor de su vida? Para lo que sea, expresarse, aburrirse, reírse, estudiar y una innumerable lista. Lo que queremos decir es que la música tiene una importancia práctica enorme, a tal punto de convertirse en una necesidad. Ello se debe a lo acostumbrados que estamos a escuchar sonidos en todas partes y a toda hora. Porque sino fuera por la música (debemos aceptarlo) la vida cotidiana sería muy aburrida.
Psicológicamente la música puede controlar nuestras emociones, por eso en ocasiones evitamos escuchar música triste cuando estamos felices o tendemos a ahogar nuestras penas en música "corta venas", por eso también nunca escucharemos música deprimente en una fiesta, ni una pachanga costeña en un funeral. Es decir, la música crea un ambiente que nos envuelve y nos incita a comportarnos o sentirnos de determinada manera.
Este hecho se ha aplicado a la ciencia dentro de varios aspectos, entre los cuales figura tratamientos con música o estudios de inteligencia. Dentro de la terapia musical se halló que la música clásica poseía un especial efecto en el cerebro y el cuerpo en general: reduce niveles de estrés, mejora la atención y el sueño, el desarrollo cerebral en niños, etc. Esto se debe a los sonidos característicos de la música clásica, debido a que estos poseen ciertas melodías, tonos y ritmos que estimulan al cerebro a relajarse.
Por otro lado, la ciencia ha comprobado que la música tiene grandes efectos fisiológicos en el cerebro, que mejoran la inteligencia y la creatividad de manera impensable. Entre los efectos más importantes de la música están los siguientes: acelerar o retardar las principales funciones orgánicas (ritmo cerebral, circulación, respiración, digestión y metabolismo); incrementar o disminuir el tono y la energía muscular; modificar el sistema inmunitario; alterar la actividad neuronal en las zonas del cerebro implicadas en la emoción, e incrementar la resistencia para el trabajo y las actividades de alto rendimiento, entro otros. [1]
No obstante, debemos tener en cuenta que la música puede tener efectos perjudiciales. Tales efectos dependen del tipo de música que se escuche, del impacto que esta ejerza sobre la persona, y de la frecuencia, la duración y el volumen con que sea escuchada. [1] Como dato curioso , la música en los bares, a altos volúmenes, inducen al consumo de alcohol y drogas [2], lo que demuestra que la música, más que una necesidad, es un instrumento que podemos usar para nuestro beneficio o nuestro enajenamiento y detrimento, para distraernos de la realidad o chocar contra ella; sin importar para qué sea utilizada, la música es una arte que cambia nuestra forma de vivir y pensar.
1. SOTO VILLASEÑOR, Gabriel. Instituto de Investigación Sobre Evolución Humana, A.C. [Página principal en Internet]. México D.F.:Gabriel Soto Villaseñor; c2002 [actualizado 4 Ago 2002; citado 16 Mar 2013]. Incidencias de la música en los procesos cerebrales; [aprox. 3 pantallas]. Disponible en: http://www.iieh.com/pedagogia/164-incidencias-de-la-musica-en-los-procesos-cerebrales
2. SANZ, Elena. Muy Interesante [Página principal en Internet]. c2010 [actualizado 11 Nov 2010; citado 16 Mar 2013]. Siete cosas que no sabías sobre los efectos de la música; [aprox. 3 pantallas]. Disponible en: http://www.muyinteresante.es/salud/articulo/siete-cosas-que-no-sabias-sobre-los-efectos-de-la-musica



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